Historias de sexo
Quiero morderte los huesos
Relatos

 

Lo único en lo que pienso es en tu piel suave.

Solo quiero morderte los huesos.

Esa carita inocente que me enloquece.

Dame vuelta. Deja que te monte.

Agárrame del pelo, quiero morderte la boca.

Prendo el computador buscando cualquier señal tuya. Mensaje, foto, actualización, cualquier cosa me sirve para reavivar el recuerdo. ¿Qué estupidez no?

Recreo una y otra vez nuestro último encuentro, la pieza en llamas, tu cuerpo aprisionando el mío. El cosquilleo por todo el cuerpo, química eléctrica lo llamaría. Conexión tántrica. Amor genital.

Nuestros sexos parecían tener vida propia y besarse y acariciarse entre sí.

Luchar contra el impulso de respirar solo para seguir besándose.

.

Quiero meterme dentro de tí, fusionarme con tus células. Fundirme con el cosmos mientras tiramos como bestias salvajes.

Dale no más, tómame, llévame a cualquier parte.  Alcancemos el éxtasis. Y después déjate caer sobre mí.

Abrázame, bésame despacio, roza tus labios con los míos. Yo te muerdo la oreja, somos cachorros de león retozando.

Tu recuerdo me quema. Me excita y me duele. Te deseo, te  veo con los ojos cerrados, te sueño en la noche y te fantaseo en el día. No me dejas ni un segundo.

Maldición!  te odio...Suéltame o afírmame pero no me dejes así. Si no fuera por lo rico de tu cuerpo. ¿Quién te crees jugando así al misterio?

Me tienes y lo sabes, sabes que necesito beber tu olor y comer el sabor de tu boca.

Dejémoslo todo, vendamos el auto, dejemos el trabajo y vayamos a recorrer el mundo. Te amo.  Amo todos los accidentes topográficos de tu cuerpo, cada curva y cada esquina. Amo tu sexo, y  ese culito redondo que tienes.

O mejor, déjame libre.

 

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#SexoEntretenido


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