La sociedad cambia, y nuevas formas de relacionarse aparecen. Hemos navegado por la web y encontrado una gran cantidad de referencias a un nuevo “modelo de relaciones” que se da sobre todo en Canadá, Estados Unidos y Europa.

Cada vez más personas se autodefinen como poliamorosas, es decir,  capaces de mantener más de una relación a la vez.

 ¿Qué significa  esto del poliamor?

Para los poliamorosos la monogamia es una estructura impuesta socialmente que no tiene nada que ver con nuestra naturaleza. Defienden que los seres humanos amamos de muchas maneras, igual que una madre puede amar a todos sus hijos o uno quiere a todos sus amigos a la vez, defienden que podemos enamorarnos de varias personas simultáneamente y a la vez ser fieles y honestos con esas personas.

Según este movimiento, el poliamor es constante en los seres humanos, pero la educación que recibimos nos hace reprimir estos sentimientos o utilizar la técnica del engaño para satisfacerlos.

La base de este raciocinio es disolver la idea de posesión y apego para comprender que nuestra pareja tiene derecho a seguir  amando y a ser amado independientemente de lo que comparta con uno.

Para que nos entendamos, el poliamor cree que el amor es inclusivo y no exclusivo, que puede mantenerse una pareja fiel y honestamente manteniendo relaciones alternativas porque todos consienten y que lo importante es fluir de una manera más natural, entendiendo las necesidades vitales del compañero o compañera.

Pero ¿Y los celos?

La respuesta podría ser que en un estadio tan “evolucionado” de las relaciones no existen celos, pero decir eso sería una mentira como un templo, todos somos humanos.

Lo que pasa en este tipo de relaciones es que los miembros no dejan que los celos entren en el espacio común, porque es algo que pertenece a uno. Uno mismo debe deshacerse de sus celos e inseguridades, nunca se verbalizan e incluso se consuelan entre sí cuando rompen alguna de sus relaciones. Aunque las rupturas no son tan dolorosas como en la pareja tradicional por esto que decíamos del desapego y el respeto a las decisiones de los demás.

Por supuesto no es tan sencillo como parece, el poliamor fluye y es más flexible que el matrimonio monógamo, pero a la vez se mueve en un complejo marco de reglas y límites que marcan los miembros de la unión.

Por ejemplo, lo más común es la pareja abierta en la que los miembros mantienen relaciones con otras personas, pero existen núcleos familiares de tres miembros, cuatro o cinco, dónde todos conviven y son iguales entre ellos. También suelen darse las relaciones en V dónde existe un sujeto con dos relaciones en las que ambos se conocen pero no se unen entre si.

La diferencia con la poligamia (poliandria  o poliginia) es que no existe una figura principal que domina al resto.

Cualquier combinación que la imaginación fabrique es posible, las únicas reglas son honestidad, amor, fidelidad (se entiende emocional no física) y kilos de conversación.

 

Cosas que funcionan:

Expresar amor. Somos amor, venimos al mundo a través del sexo y suponemos que del amor  y el amor nos une y nos separa durante nuestra vida así que la vida debería ser un constante fluir en el amor.

No posesión. ¿Porque uno se casa ya no puede sentir algo por nadie más durante el resto de su vida? Se trata de enfrentarse al propio miedo a perder.

Uno debe ser su propia pareja primaria. Nada de medias naranjas, naranjas enteras que se juntan para hacer un rico jugo.

– Honestidad con otros y con uno mismo. Esto no es una cuestión de acostarse con la mayor cantidad de gente posible. No es sexo, ni infidelidad ni promiscuidad. Cuando uno se embarca en el poliamor cuida de todas sus parejas (ya sean una, dos, tres o quien sabe) como si fueran la única dándole el espacio suficiente a cada uno.  Todos deben saber y estar de acuerdo. 

– Consenso y comunicación. Sería imposible sostener estas estructuras sin comunicación. Aludiendo a la analogía del agua, para que todo fluya debe ser limpio y transparente.

– Aceptar nuestra naturaleza no monógama. Los poliamorosos explican que es muy rara la persona que no ha amado más de una vez en su vida, por lo tanto todos somos capaces de amar a distintas personas, lo que rebate las ideas de pareja ideal o de “el amor de mi vida”.  Para ellos, la monogamia no está en la naturaleza humana porque si así fuera, seríamos fieles y punto (en el sentido tradicional, no poliamoroso). Pero no lo somos y nunca lo hemos sido, ni los dioses del Olimpo, ni los reyes medievales, ni los intelectuales modernos, ni los curas de pueblo. Nadie se salva de la tentación de la carne. Unos lo reprimen, otros lo ocultan, a otros les da igual. Hay quien engaña y no permite el engaño o quien guarda espinas en el corazón durante años porque nunca pudo consumar ese amor.

Liberarse de uno mismo,  liberarse de la culpa por el placer, y de la moralidad. Culpa y moral son los dos estigmas que arrastramos durante generaciones.

Cosas que no funcionan

Comportamiento inmaduro.Celoso, posesivo, irritante, controlador. Exigirle a nuestra pareja más de lo que puede dar o cosas que nosotros no haríamos por él/ella. Exprimir, dominar o depender emocionalmente de la persona a la que amamos.

Compararme con los otros amores de quien amo.

Inseguridades. Juegan malas pasadas, convirtiendo a esas otras personas en una representación de lo que creemos que nos falta.

– Forzar relaciones solo porque mi pareja tiene alguna, terminando embarcados en “amores” ficticios.

Algunos detalles importantes

 – El poliamor no es fácil. Uno se encuentra con sus propios demonios. Los celos, el desapego,  las inseguridad… no es raro que uno tienda a compararse con las otras uniones de su pareja, pensando que ellas son lo que nosotros no tenemos.

–  Trascender los prototipos sociales impuestos por generaciones. El estigma social por ser poliamoroso no es menor, por no decir lo complicado que puede ser llegar a hasta ese punto, aceptarlo, aceptarse. Salir del closet literalmente.

Refinamiento espiritual. Llegar a una comprensión profunda y amplia de lo que significa amar, para finalmente poder experimentar un sincero respeto hacia la libertad individual de la persona amada en su derecho a explorar su propia existencia,  vida amorosa y sexual.

– No existen los tiempos ni duraciones establecidas. Las uniones se mantienen mientras duren (a veces años o la vida entera) pero no se establece un pacto de tiempo previamente como sucede con la pareja “para toda la vida” en la que se da por supuesto que es así.

 

Esto vendría a ser un resumen de lo que el poliamor significa
Como conclusión extraemos que ser poliamoroso es quizá más libre y respetuoso, tal vez más evolucionado, pero que no es algo sencillo que salga bien a la primera, como no es sencillo que las relaciones funcionen para toda la vida. Este es otro enfoque, una perspectiva diferente para las formas de amar. Hay que ir inventándolo y aprendiendo a medida que se vive porque no esta escrito en ningún sitio, se trata de fluir en las relaciones.

 

Te dejamos unos links, a entrevistas y artículos de poliamorosos declarados, para compartir su visión.

Entrevista a Yves-Alexandre Thalmann, escritor del libro  La virtudes del poliamor, quien dice que el poliamor es el encuentro entre el amor sentimental y el amor universal.

Testimonio de Nancy Prada escritora e investigadora especialmente interesada en enntender cómo la matriz heterosexual regula nuestras vidas. Que dificil el poliamor.

Poliamor según Wikipedia

 

Esperamos que hayan disfrutado con este artículo. Por favor comparte si te gustó o comenta si deseas aportar.

Te esperamos pronto de vuelta,  en Fetish Magazine.


Deja tu #PreguntaSinVerguenza

#PreguntaSinVerguenza o comparte tu experiencia. Tu correo no será publicado ;)